noviembre 29, 2017

Encuentro de la Enciclopedia y Asamblea de la Red

Aquí estoy porque he venido
y porque he venido estoy
pa que el futuro se asome
hay que pelear por el hoy.



Ven a la flor que es mi mesa
ven a guapear al que duda
ven a volar si es preciso
ven a animar al que suda.

Celebrando la lectura en Jaén

La Profesora Sara Moreno Alberca nos hizo llegar esta grata noticia desde la provincia de Jaén:
La Biblioteca Abierta del Instituto Superior Pedagógico Víctor Andrés Belaunde, comenzó a funcionar en el año 2016 por la Especialidad de Ciencias Sociales, siguiendo la experiencia de la Red de Bibliotecas Rurales, gracias a la donación inicial de veinticinco libros con relatos de la cultura cajamarquina cuyas lecturas se incorporaron en el desarrollo de las áreas curriculares.
Este año la gesta ha sido impulsada junto con el colega Eduardo Cajandilay, de la Especialidad de Comunicación.
La bibliotecaria es la estudiante Laura Quiliche Gómez, quien integra la Especialidad de Ciencias Sociales. Y yo estoy en la coordinación.
La Red de Bibliotecas Rurales nos ha hecho una segunda entrega de libros con la que nos sentimos privilegiados y muy agradecidos.
La biblioteca funciona en el aula de la Especialidad, cuenta con un estante y los libros se prestan a domicilio.
¡Cómo anima sabernos andando!
¡Más muchos, más juntos, más fuertes!

Valorando

A mediados de noviembre se llevó a cabo el Encuentro de monitoreo, evaluación y planificación del Programa Comunitario.
Casi todos los coordinadores se habían reunido en esta fecha importante. También contamos con la asistencia de una madre de familia y una niña con capacidades proyectables.
Detenernos para reflexionar sobre los avances y dificultades de nuestro trabajo y nuestra organización es muy importante para nosotros. Es una enorme alegría darnos cuenta que siempre encontramos más logros que dificultades y que nunca llegamos a rendirnos; alguien siempre nos da una alternativa, una luz para seguir y mejorar.
Después de mucho contar, revisar y debatir, como último ejercicio de evaluación anotamos cada uno en un papel con forma de gota de agua –indispensable para la vida y muy significativo en el contexto cajamarquino– lo mejor que nos ha sucedido en el trabajo de este año.
Y así, juntos, creamos nuestro árbol de la esperanza.

Andando

En los últimos meses hemos realizado varios viajes al campo en el marco del trabajo del Programa Comunitario. Primero fuimos a San Marcos, luego a Chota y nuestra última salida fue a Bambamarca.
Siempre es una alegría encontrarnos con los niños; siempre nos reciben con una sonrisa y un abrazo: ver su alegría y sus avances nos alientan y nos motivan.
El interés de las familias y el empeño para sacar adelante a sus hijos es un enorme estímulo para nosotros; igual son los momentos compartidos durante las sesiones de terapia que realizamos o las conversaciones mientras compartimos la mesa.
Aquí algunas experiencias que hemos vivido en estas últimas salidas.
*     Dimos un curso de capacitación sobre estimulación basal en el Centro de Educación Especial de San Marcos. Ahí conocimos un niño con parálisis cerebral infantil y su mamá. La madre quedó muy entusiasmada con el acompañar de nuestra coordinadora Silvia Pajares y ahora se están buscando con mucho ánimo para continuar con esta ateción. Este interés perseverante muestra también el valor de lo que hacemos.
*     En Chota nos quedamos impresionados por tantos niños con los que está trabajando nuestro coordinador Sergio Díaz desde inicios de año. Todos estos niños –recién incorporados al Programa– tienen discapacidad múltiple. Es un gran reto para Sergio sobre todo porque, hasta ahora, atendía a niños con menos dificultades. Cuando le preguntamos al respecto, nos dijo:
       Sí, es verdad, es más difícil trabajar con estos niños, pero también me da mucha más realización.
Saludamos muy de veras esta actitud y este empeño.
*     En Bambamarca hemos encontrado a nuestro amigo José Isaí, quien nació con una sola pierna completa. Con la ayuda de nuestra coordinadora Nanci Huamán, en la misma comunidad encontraron a un carpintero y a un señor con muchos conocimientos en aparatos ortopédicos: juntos hicieron una prótesis para José Isaí.
*     Belvin Franco es atendido por nuestro coordinador Humberto Huamán. En sólo un año, este niño con parálisis cerebral severa aprendió a caminar. La alegría y satisfacción de la familia –y de nosotros, obviamente– fue inmensa al verlo andar.
Y así, andando, aprendemos y crecemos juntos.

noviembre 13, 2017

16 de noviembre: Aquí Estamos y lanzamiento

A pesar de las mortandades y del oprobio, aquí nunca nos inundó la derrota ni nos mermó la gana de seguir siendo.
Este 16 de noviembre, por la tarde, se cumplirán 485 años de la invasión, del mal llamado “encuentro de dos mundos”. Velaremos a nuestros difuntos, pero no estará a media asta nuestro corazón: nosotros honramos de pie este recuerdo.
Por eso celebramos en la Red de Bibliotecas Rurales “El día del Aquí Estamos”.
Por la noche, a las 7:00, tendremos el lanzamiento de los 20 fascículos de la Serie “…y otros cuentos”, de la Colección Biblioteca Campesina: nuestros abuelos siguen contando y siguen diciendo.
Será en la casa de nuestra Red: Avenida Perú Nº 416.
Nosotros somos puntuales. Están todos invitados.

El gran círculo

Cada año, nuestro compañero Ramiro Yglesias –Coordinador y bibliotecario de Contumazá–, organiza un gran Círculo de Lectura.
Animados con su ánimo, esta vez se reunieron casi cien personas: juntos, comuneros y docentes, bibliotecarios y padres de familia, niños y estudiantes, compartieron la alegría de leer su tierra y leer sus libros.
El evento fe realizado en la comunidad de Amanchaloc, el día 12 de octubre, como diciendo “Aquí aprendemos compartiendo”.

noviembre 04, 2017

Gaceta Nº 1

Aquí el Nº 1 de Cosmovivencias, Gaceta sentipensante de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca.
Como parte del desarrollo del proyecto de tesis doctoral sobre la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, sus trayectos y geografías andinas, presentamos el primer número de la Gaceta de la Red.
Esta publicación mensual recoge y sistematiza, en diversos ejes temáticos, las concepciones que orientan las acciones de nuestra organización educativa y cultural. Para ello, revisamos algunos documentos producidos por el cofundador y asesor ejecutivo de la Red, Alfredo Mires Ortiz, en los que se puede apreciar el pensamiento rector y el camino de la Red.
Queremos con ello, además de difundir los principios que identifican y orientan el proceso de la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, propiciar un diálogo latinoamericano alrededor de la identidad y la dignidad campesina, la cosmovisión andina y los hondos vínculos que tenemos con la naturaleza, la vida y la comunidad.
El texto completo puede encontrarse en:

Una reseña

Una reseña de la galardonada película “Libros y Nubes”, que captura la esencia de nuestra Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, acaba de publicarse en la popular revista irlandesa 'Policy & Practice: A Development Education Review' (Política y práctica: una revisión de la educación para el desarrollo), por el Centre for Global Education (Centro para la Educación Global).
La revista se publica en forma física y virtual; su versión web recibe aproximadamente 145,000 visitas anuales de 150 países. La revista tiene como objetivo celebrar y promover las buenas prácticas en la educación global y debatir sus concepciones subyacentes.
La reseña de “Libros y Nubes” –escrita por nuestra compañera Lynda Sullivan–, aparece en la edición de otoño número 25: 'Development Education and Human rights’ (Educación para el desarrollo y derechos humanos), y presenta los conceptos clave y los aspectos más destacados de la película. A los educadores se les cuenta cómo la Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca es ejemplo válido de un movimiento de alfabetización, de educación comunitaria, de afirmación cultural frente a la colonización, del conocimiento indígena y su transmisión oral, del voluntariado y la cohesión comunitaria.
Este humilde trabajo inspirador viaja a los rincones de la Tierra donde la semilla puede germinar y, si se cultiva, produce sus propios frutos, con los rayos de la belleza andina.
Aquí el enlace:

octubre 22, 2017

Andares en Santa Cruz II

(Apuntes de Alfredo Mires Ortiz; visita a la zona de Santa Cruz. Setiembre 2017)
En la comunidad de Poroporo la asamblea decidió que el director de la escuela se hiciera cargo de la biblioteca, en turnos con los otros docentes.
No habíamos terminado de firmar el acuerdo cuando ya los comuneros empezaron a solicitar los libros.
De alguna forma, en la educación de América Latina conviven dos escuelas: la que el sistema impone, rige, controla, acosa, disciplina y obliga, y la que el alma indómita de los pueblos resiste, cabrea, digiere, desafía, contrasta, impugna, rebate, encara, preña y aprovecha.
Los indios nunca hemos sido vencidos: nos machacaron las formas y los verbos, incendiaron la vivienda y el bosque, amputaron las manos y acuchillaron los rostros, alancearon el corazón y encadenaron las piernas, pero la fécula se mantuvo, el espermatozoo esquivó la guadaña, la tierra atesoró sus óvulos, el adn se agazapó en la finta, la semilla esperó la lluvia, el surco acaudaló la rebeldía.

octubre 21, 2017

Andares en Santa Cruz I

(Apuntes de Alfredo Mires Ortiz; visita a la zona de Santa Cruz. Setiembre 2017)

Hacía ya un buen tiempo que veníamos comunicándonos con el profesor Luis Calderón, docente de Poroporo y Catache, en la provincia de Santa Cruz.
Sea por la distancia o el tiempo –dado que somos tan pocos en el Equipo Central de la Red–, nunca nos habíamos reunido con comuneros en esta zona… hasta este setiembre.
La noche de la reunión en la comunidad de Poroporo debía haber unas ochenta personas. Todos habían vuelto de sus trabajos en el campo, recogiéndose para descansar; todos andaban curiosos tratando de saber qué era aquello de las bibliotecas rurales.
Nosotros no vamos donde no nos invitan. Eso de llegar “como institución” a comenzar un proyecto tiene un regusto invasivo, como si “los conscientes” supieran de antemano qué es lo que los “rezagados campesinos” necesitan.
Así que ahí anduvimos, conversando, contándoles lo que hacíamos, y dejando abierta la posibilidad que formaran su propia biblioteca: la decisión, al fin y al cabo, ha de ser comunera y soberana.
Mucha duda flotaba: la historia de nuestros pueblos es un cúmulo de ausencias y de promesas mentidas. El libro siempre fue un fulano ajeno y, cuando estuvo, un vecino indebido, irresoluto.
Así que empecé a leer uno de los libros nuestros, estos que intentan ser una extensión de nuestros viejos reunidos; estos libros que han nacido de nuestra propia semilla y de nuestro propio sembrío.
Ahora los ojos eran otros:
Yo necesito esos libros para mis hijos –me dijo una comunera de pronto–. Venga a mi comunidad: ahí no somos tímidos, ahí ya estamos decididos.
Esa noche formamos la primera biblioteca rural en la provincia de Santa Cruz.
¿Cómo es que no hemos estado ahí en 46 años de existencia? Esa ya no es la pregunta: estos andares siempre son nuevos.