noviembre 30, 2010

Exploración en Pukarita

Hace algunas semanas, en coordinación con el Centro Cultural Yachayhuasi –de la provincia de Cajabamba–, el Grupo de Estudio de la Prehistoria Andina de nuestra Red, llevó a cabo una marcha de exploración al antiquísimo centro ceremonial de Pukarita.
El lugar, bastante bien conservado por las dificultades que implica el acceso, es uno de los principales bastiones con arte rupestre de Cajamarca, a más que guarda especies de flora y fauna que se hallan en franco riesgo de desaparecer.
Gracias a esta gesta conjunta, nos aprestamos a editar los registros logrados en esa marcha, en el afán de contribuir a la preservación de la memoria heredada.

Concierto solidario

Aquí una fotos del concierto solidario que se llevó a cabo en Londres, en este octubre pasado, en nombre de nuestra Red y a la memoria de Sara Heery.
A través de Helen Heery hacemos llegar una vez más nuestro reconocimiento a su familia, a los músicos e intérpretes que participaron, al equipo que se lució en la organización y a todas las personas que de diversos modos pusieron el hombro para que este evento fuera posible.
Este gesto fraterno y mancomunado repercute en nuestro ánimo, en la marcha de nuestra institución y en la propia vida de nuestras comunidades.

noviembre 17, 2010

Paulo Freire y el compromiso

~ En el conflicto entre el poderoso y el desposeído, el no intervenir no significa ser neutral sino ponerse al lado del poderoso.
~ El compromiso sería una palabra hueca, una abstracción, si no involucra la decisión lúcida y profunda de quien lo asume. Si no se diera en el marco de lo concreto.
~ La primera condición para que un ser pueda ejercer un acto comprometido está en que dicho ser sea capaz de actuar y reflexionar.
~ Así como no hay hombre sin mundo, ni mundo sin hombre, no puede haber reflexión y acción fuera de la relación hombre-realidad...
~ El compromiso con la humanización del hombre, que implica una responsabilidad histórica, no puede realizarse a través de la palabrería ni de ninguna otra forma de huir del mundo, de la realidad concreta, donde se encuentran los hombres concretos. El compromiso, como propio de la existencia humana, sólo existe en el engarzamiento en la realidad, de cuyas "aguas" los hombres verdaderamente comprometidos quedan "mojados", empapados".
~ No puedo burocratizar mi compromiso de profesional, sirviendo, en una inversión dolosa de valores, más a los medios que al fin del hombre. No puedo dejarme seducir por las tentaciones míticas, entre ellas la de mi esclavitud a las técnicas, que siendo elaboradas por los hombres son siervas y no sus señoras.
~ No es posible compromiso auténtico si, al que se piensa comprometido, la realidad se le presenta como si fuera algo dado, estático e inmutable.
~ Si mi compromiso es realmente con el hombre concreto, con la causa de su humanización, de su liberación, no puedo por ello mismo prescindir de la ciencia ni de la tecnología, con las cuales me vaya instrumentando para mejor luchar por esta causa.
~ Estamos convencidos de que el momento histórico de América Latina exige de sus profesionales una seria reflexión sobre su realidad, que se transforma rápidamente, de la cual resulte su inserción en ella. Inserción que, siendo crítica, es compromiso verdadero. Compromiso con los destinos del país. Compromiso con su pueblo. Con el hombre concreto. Compromiso con el ser más de este hombre.

Muchos pocos hacen un mucho

Dos veces cada año, un grupo de señoras de la Iglesia Católica del pueblito de Altensteig, en la Selva Negra de Alemania, cocinan para la venta.
Es una venta especial, porque los ingresos de esta labor voluntaria están destinados únicamente para apoyar a iniciativas y proyectos en el mal llamado “tercer mundo”.
Hay un ambiente muy amable y divertido ahí porque las señoras cocinan y trabajan con ánimo. Cada una prepara la noche anterior al evento una sopa o un sopón y un postre en su casa y lo trae el mismo día para ser vendido. Igualmente arreglan y decoran con anticipación las mesas y alistan la cocina donde se calienta la comida.
Después de la misa, todos están invitados a la mesa. Dando un aporte general, uno puede llenar su plato tantas veces como quiera. Parece, realmente, una mesa cristiana y solidaria.
A mediados de octubre uno de los domingos estuvo destinado a este evento. Y esta vez –como en otras ocasiones en el pasado– fueron los Juanitos del Programa Comunitario los beneficiados con el ingreso del trabajo de las señoras. Con anticipación nos habían preguntado qué aporte nos está haciendo falta y decidimos juntos conseguir un lote importante de medicamentos homeopáticos para mejorar la salud de los niños del Programa. Toda esta ayuda es organizada a través de “La honda de David”.
Agradecemos mucho la labor solidaria de este grupo de señoras… ¡y sepan que aquí también siempre les esperará una mesa servida y el reconocimiento de quienes caminan juntos.

“¡Viento maldiciao!”

Una señora venía, pasaba por el camino y qué pue el viejo estaba sque echao así en una quebradita.
Entonces la señora sque pensaba "Algún señor se ha quedado muerto, él se ha quedado durmiendo allí”, y lo llamó pue:
– Oiga, señor –sque le dijo–, ¡levántese, levántese!
Se levantó sque pue y poquito se vino el viento, le quitó el sombrero a la señora y entonces sque dijo:
– ¡Qué pue este viento maldiciao me quita mi sombrero!
Y peor sque se hizo, que se fue el viejo así y le quitó sque su ropa, lo desnudó a la señora, lo llevó su ropa lejos, pobrecita.
Con el viento viene el shapingo.
Cuando lo maldecimos peor es el viento: quiebra montes, levanta las casas, cuando se mete a una casa lo levanta el techo.
A mi abuelita el viento lo desnudó en los Baños del Inca, lo trajo su ropa y lo halló sque aquí en su casa.
El viento es enemigo, pue.
Por eso cuando venía el viento y lo llevaba la gavilla de alverja, mi abuelita decía que no dijéramos "¡Este viento maldiciao!", porque más fuerte pue se hacía.
"¡No le maldicien al viento"', decía, porque peor se hace.

Justa y Cirilo Portilla, de Ñamas

noviembre 09, 2010

Otro Animando a leer

En los caminos hacia alguna de las comunidades en las que nos encontramos, así como en las propias Bibliotecas Rurales en las casas de los comuneros bibliotecarios, se pueden hallar afiches animando a la lectura. Aquí compartimos uno de ellos, en cuyo texto el poeta César Vallejo dice:
¡Entrelazándose hablarán los mudos,
los tullidos andarán!
¡Verán, ya de regreso, los ciegos
y palpitando escucharán los sordos!
¡Sabrán los ignorantes, ignorarán los sabios!
¡Serán dados los besos que no pudisteis dar!
¡Sólo la muerte morirá!
¡La hormiga traerá pedacitos de pan
al elefante encadenado
a su brutal delicadeza;
volverán los niños abortados
a nacer perfectos, espaciales
y trabajarán todos los hombres,
engendrarán todos los hombres,
comprenderán todos los hombres!

¡¡No te quedes en esta página!! Sigue leyendo en tu biblioteca…

La Honda de David

“La Honda de David” (el medio que utilizó el pequeño para derribar al grandote) con sede en Altensteig, Alemania, fue fundada por un grupo de amigos solidarios que apoya nuestra labor con los niños “discapacitados” en el campo de Cajamarca.
Y estos amigos son muy activos. Preparan galletas y panes de fruta seca para vender en Navidad; animan a niños escolares a juntar los juguetes que quisieran compartir con los niños en Cajamarca; coleccionan lentes para los Juanitos aquí; dan charlas a grupos de ancianos o de las iglesias sobre nuestro trabajo en el Perú y –sobre todo– siempre están cuando se les necesita.
Muchas sillas de ruedas para niños de nuestro Programa Comunitario, muchos animales menores para la crianza, infinidad de materiales de terapia y medicamentos homeopáticos han podido ser adquiridos gracias a las cuotas anuales de los socios de la Honda de David o “David´s Schleuder”, como se llama en alemán.
A mediados de octubre se encontraron algunos socios en Altensteig para su reunión anual. Mostraron mucho interés en los trabajos realizados en el transcurso del año y los proyectos a futuro, revisaron las cuentas y agradecieron la labor solidaria de la presidenta y la tesorera.
Nosotros, desde Cajamarca, nos sumamos a este agradecimiento.
La amistad es como las estrellas.
No podemos verlas siempre,
pero sin embargo sabemos que están ahí.

“Quiero pedirles que lean”

Transcribimos extractos del discurso que el maestro Ernesto Sábato –escritor, ensayista, físico y pintor argentino– pronunciara durante un evento realizado en mayo del año 2004:
Les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros quienes me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación. Como supo señalar Simone Weil, su tarea es “preparar para la vida real, formar al ser humano para que él mismo pueda entretejer, con este universo que es su herencia, y con sus hermanos cuya condición es idéntica a la suya, relaciones dignas de la grandeza humana”.
Han pasado tantos años y sin embargo aún conservo el recuerdo de mi escuela de Rojas y de aquel colegio de mi adolescencia donde, igual que ustedes, fui conducido a los umbrales del pensamiento y de la imaginación. Con una mezcla de rigor y de ternura nuestras maestras y nuestros profesores nos enseñaron a buscar la verdad, a la vez que se iba formando nuestro espíritu con valores esenciales. Junto a los saberes que integran la educación básica, ellos nos transmitieron algo de la heroica epopeya del hombre. A menudo nos sentíamos extraviados ante aquellos acontecimientos cuyos motivos últimos, sin duda, sobrepasaban lo que podíamos comprender. Por esos relatos, llenos de peligro y de pasión, lograban suscitar nuestro asombro, que es la piedra angular de la verdadera enseñanza. En aquel tiempo, se forjaron las ideas esenciales que me acompañaron a lo largo de la vida, y se echaron las raíces de todo lo que tuvo que ser.
Leer les agrandará el horizonte de la vida. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.
Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.

Regresar a Santa Ana

Santa Ana, cerca de Cascas, es el lugar donde vive Gabicita, protagonista del libro “Los ojos de Gabi”. Este libro es –en cierto modo– un “bestseller” entre las publicaciones de nuestras Bibliotecas Rurales.

Santa Ana es especial.

Es cálido, muy verde, con muchas, muchísimas plantas, un río impresionante, uvas, papayas, plátanos, paltas por todos lados y ese aire tibio en las noches que anima los recuerdos y las conversas.

Regresar a Santa Ana me trae mucha nostalgia y entereza.

Es el lugar a donde fui la primera vez junto con Alfredo y con nuestros Rumi y Mara a visitar una niña del Programa Comunitario. Es ahí donde Alfredo se encontró con esos ojos que inspiraron el libro. Y es donde la abuelita de Gabi nos habló del ángel que Dios le mandó a su casa para cuidarlo.

Pero Santa Ana también es el lugar donde la comunidad espera nuestra llegada cada año para reunirse en el día y la noche para hablar sobre su salud. Es ahí donde conversamos sobre las posibilidades de curarnos, de vivir más sanos, de crecer juntos. Reunidos aprendemos los unos de los otros.

Muchos de mis conocimientos de medicina natural vienen de estas conversas… y luego las llevo en mi corazón y mi mente a otros lugares. Aprendí de los mismos comuneros, de don Marciano Amaya –nuestro coordinador de la zona– y de Alfredo. Y sé que este grupo de familias que se formó en Santa Ana a raíz de estas reuniones también está creciendo.

Gracias Alfredo y Marciano por enseñarnos.

Y gracias, Gabicita, por inspirar este aprendizaje.

Rita Mocker

La serpiente antigua

“Esa serpiente se forma de la nube y se cree que es la culebra que engañó a nuestros primeros padres, que el diablo está en el dentro y por eso hace muchos perjuicios.
Aparece en épocas de lluvia, entre diciembre y marzo, y se forma de la manera siguiente: cuando está lloviendo y en la mañana hace fuerte sol, la nube se vuelve oscura y empieza un sonido sordo con un fuerte viento. Y de la parte más oscura de la nube se forma la serpiente, tan grande como una viga, la cabeza como una olla, y empieza a arrastrarse en la nube en dirección a donde sopla el viento. Cuando descuelga la cola se forman remolinos de viento que destruye todo por donde pasa, levantando techos de casas, animales, pelando árboles y arrasando los sembrados…”
Así cuenta don Pascual Sánchez Montoya, de la comunidad de Chuco, en la provincia de San Marcos.
Si usted gusta leer la historia completa y los nueve cuentos más que le acompañan, el fascículo 18 de nuestra Biblioteca Campesina ya está en prensa y asomará bastante pronto.

noviembre 03, 2010

El juicio

Cada 2 de noviembre celebramos el Ayamarkayquilla, el día de los difuntos. Transcribimos este relato de nuestra tradición oral cajamarquina:

Cuenta don Alfredo Padilla que una vez lo visitó un señor de Pomarongo, con su hijo y su nieto, a venderle ollas. Llegó como a las 3 de la tarde. Llegó enfermo, se había resfriado y le había dado el sol. Como don Alfredo era curioso y hierbero y curaba en su comunidad, y como el señor forastero era anciano, le dio posada y lo curó.

Cuando después de 3 días el forastero se puso mejor, le preguntó:

- ¿Cuánto me cobra por haberme curado la enfermedad?

Don Alfredo tuvo mucha voluntad y no le cobró nada, porque además era anciano. Entonces el forastero le dijo:

- Gracias por la gracia de su medicina. Dios le bendiga.

- Por la gracia le voy a contar mi realidad. Yo he muerto. Después hey ido a nuestra casa donde nos piden cuentas. El juez los llama en lista a todos para dar su declaración. Buscaron en la lista pero no se encontraban mis apellidos, sólo mi nombre. Entonces me dejaron para el último. Yo vi como llegaban a la casa los pobres y los ricos. Dentro de la casa formaban cola para irse a la mesa donde está el Juez. Vi cómo los ricos salían por la portada ancha y se iban al fuego eterno. Y los pobres salían a la gloria por la puerta angosta, atrás de la casa, a comer su fiambre. Cuando el Juez terminó de llamar toda la lista, me llamó:

- Señor Agustín Rojas: vuélvete a tu tierra, todavía no eres llamado. Y contarás a tus vecinos durante un año lo que te ha sucedido.

Concierto en Londres

Un concierto solidario, con interpretaciones excepcionales, se realizó en Londres en solidaridad con nuestra Red.
Nuestra amiga Helen Heery, cabeza del equipo que organizó cuidadosamente todos los detalles del concierto, nos refiere que entre el público estaban también algunos peruanos.
Helen presentó una exposición sobre las Bibliotecas Rurales para enmarcar la realización del concierto. En la medida que ella ha estado aquí, visitando directamente nuestras comunidades, podía dar testimonio de estos andares.
El equipo que acompaña esta gesta solidaria viene preparando un vídeo en el que podremos ver lo sucedido.
Este concierto fue la vez un homenaje a la memoria de Sara Heery, cuyo espíritu nos acompaña.
Nosotros expresamos nuestro reconocimiento y gratitud por este ánimo, esta fiesta y esta juntura.